13 de febrero de 2018 .Aniversario del nacimiento de Santiago Benassi.

Cuando tenía sólo 10 años, don Santiago Benassi se subió a un Ford T y aprendió a manejar.  De allí no paró más. Así lo cuenta él en uno de sus interesantes escritos, al que titula precisamente “Ford T”. Me pareció oportuno recordarlo hoy,  en un nuevo aniversario de su nacimiento, ocurrido un 13 de febrero de 1906.

 

Con un cariño notable,  nuestro Santiago Benassi habla de este auto que fue, según anota, un propulsor del uso del automóvil en el mundo.  “La volanta sin caballos”.  En uno de éstos,  entonces,  aprendió a manejar cuando era niño.  Y  prácticamente no paró más en toda su vida. “Creo no haber recorrido en automóvil menos de un millón de kilómetros”, declara. “De ellos,  con seguridad que una mitad lo fueron con un Ford T, con buenos y malos caminos, porque con este original coche, era posible transitar caminos de tierra, aunque estuviera lloviendo”. (….) “A nuestro país, en año 1925, llegó el Ford Nº 100.000, el que a cada lado de su carrocería llevaba pintada esa cifra…”, prosigue. 

 

Un dato curioso, que me aporta el amigo Juan Miguel Picco:  Juan Carlos Dávalos le escribió un poema al Ford, al que llama “auto-cabra”, “auto-mula”.  Don Benassi dice que en nuestra zona llegó a ser el coche más popular y  que en 1923 valía sólo 1575 pesos m/n. En Estados Unidos, su precio era de 440 dólares: así lo quiso su constructor, Henry Ford, cuya intención fue precisamente hacer un automóvil para las masas “como para que cualquier persona que gane un sueldo razonable pueda comprarlo”.  Esto cuenta don Benassi.

 

Y tantas cosas más cuenta.  De las primeras industrias,  de los molinos harineros de fines del siglo XIX de San Jorge, Crispi, Colonia Belgrano y Carlos Pellegrini, del caballo –que merece una nota aparte porque son profundos y bellos los conceptos que Santiago vuelca sobre este querido animal-, de la taba, de los talabarteros… se refiere a las bandas de música, a las casas de ramos generales, al acordeón, la langosta, el tren, los comienzos de su familia, anécdotas de su vida…  en fin… todo lo relacionado a lo que él congregó bajo el nombre de “Memorias de un tiempo”.   Y resulta que hoy es 13 de febrero, de 2018, y hace 18 años precisamente que él publicó estas “Memorias…”. Por eso elegí recordarlo desde sus propias palabras,  esta vez. 

 

Como dije en otra oportunidad, para los que lo quisimos mucho,  febrero no es un mes más. El 13 es el día de su nacimiento,  en un lugar cercano a lo que hoy es María Susana.  Desde el horizonte de ese vasto campo,  don Santiago se fue metiendo en el corazón de cada uno de  nosotros. Y así se metió también en la historia,  que cobra sentido cuando resplandece con todo su vigor  en el presente.  Como siempre, con todo respeto,

Por Marta Bruno

13 de febrero de 2018

               
 

            

                 

 

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